miércoles, 23 de diciembre de 2009

¡AJO-LA CURA TIBETANA!


LA RECETA TIBETANA

Desde hace varios años circula en España -mediante fotocopias caseras- una receta que se atribuye a un viejo texto
escrito en caracteres antiguos y encontrado en 1972 en un monasterio budista tibetano.
Ignoramos si la historia es auténtica pero, en cualquier caso, la receta no deja de ser similar a muchos otros preparados
elaborados con ajo que se preparan desde hace cientos de años en Europa. Según su autor -sea este tibetano o no-, el
preparado "ayuda a limpiar el organismo de grasas y lo libera de cálculos. Mejora el metabolismo y, en consecuencia,
todos los vasos sanguíneos se hacen elásticos. Disminuye el peso del cuerpo llevándolo a su peso normal. Deshace los
coágulos de la sangre, cura el diagfragma y las enfermedades de miocardio, la arteriosclerosis, la isquemia, la sinusitis, la
hipertensión y las enfermedades broncopulmonares. Hace desaparecer por completo el dolor de cabeza, cura trombosis del
cerebro, la artritis, la artrosis y el reumatismo. Cura la gastritis, la úlcera de estómago y las hemorroides. Absorbe todo
tipo de tumores internos. Cura los disturbios de vista y oído, la impotencia y todo el organismo de recupera".

Hasta aquí las indicaciones que, según se afirma en la fotocopia que circula, tiene el preparado. Obviamente, algunas de
las propiedades que se achacan al ajo son conocidas y están comprobadas. Otras, son exageradas. Las hemorroides, por
poner un ejemplo simple, pueden mejorar y aliviarse pero no se "curan" en ningún caso salvo operación quirúrgica. Y lo
mismo puede decirse de otras de sus supuestas propiedades curativas. No obstante, es un remedio útil y eficaz. Y aunque
la maceración en alcohol que se propone no es absolutamente necesaria es el método más utilizado en la antigüedad para
conservar las propiedades de ciertos productos.

Esta es la receta:
Triture 350 gramos de dientes de ajo bien pelados y mézclelos luego con un cuarto de litro de aguardiente puro en un
frasco. Ciérrelo herméticamente a continuación y déjelo macerar en la nevera durante diez días. Transcurrido ese tiempo,
saque el frasco de la nevera, cuele el contenido con un colador de gasa (apriete bien para que salga todo el jugo) e
introduzca el líquido en un frasco limpio dejándolo de nuevo en la nevera otros dos días. A la mañana siguiente puede
empezar a consumirlo usando un gotero para mezclar el líquido con agua o leche y tomándolo antes de las comidas. Tome
el preparado de ajo en gotas según la siguiente tabla:

DÍA DESAYUNO COMIDA CENA
1. 1 gota 2 gotas 3 gotas
2. 4 gotas 5 gotas 6 gotas
3. 7 gotas 8 gotas 9 gotas
4. 10 gotas 11 gotas 12 gotas
5. 13 gotas 14 gotas 15 gotas
6. 16 gotas 17 gotas 18 gotas
7. 17 gotas 16 gotas 15 gotas
8. 14 gotas 13 gotas 12 gotas
9. 11 gotas 10 gotas 9 gotas
10. 8 gotas 7 gotas 6 gotas
11. 5 gotas 4 gotas 3 gotas
12. 2 gotas 1 gotas 25 gotas

  • Se continuará tomando 25 gotas diarias en cada comida hasta que se termine el preparado. La receta que
    circula indica que no se podrá repetir esta terapia hasta haber transcurrido al menos 5 años.