jueves, 31 de diciembre de 2009

¡BARBRA STREISAND CON IL DIVO!

!A SOLO 6 HORAS DEL NUEVO AÑO QUE ESTA A PUNTO DE COMENZAR,
QUIERO FELICITAROS A TODOS LOS QUE VISITÁIS MI BLOG, CON UNA ACTUACIÓN DE
LA ACTRIZ Y CANTANTE QUE DESDE NIÑA ME HA FASCINADO "BARBRA STREISAND" y
POR SUPUESTO ACOMPAÑADA DE OTRO FANTÁSTICO GRUPO "IL DIVO"
QUE LA FUERZA OS ACOMPAÑE DURANTE TODO EL NUEVO AÑO 2010 Y MAS ALLÁ.........
ABRAZOS.marian.





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¡CHAMPIÑONES A LA PLANCHA! RECETA CORDOBESA


He aquí una receta de mi madre, esas elaboraciones tradicionales y exquisitas, en este caso de la tierra que la vio nacer "Córdoba" la comparto
con todos vosotros, con el fin de que no se queden en el olvido.un saludo.marian.

CHAMPIÑONES A LA PLANCHA

Ingredientes:

1.kg.de champiñones medianos
1. cabeza de ajos
200 grs.de jamón serrano
1. ramita de perejil
1. vasito de vino blanco
aceite de oliva
sal
pimienta


Elaboración:

Limpiamos los champiñones, extraemos el tallo, picamos los ajos y el perejil (muy menudito).
Haremos lo mismo con el jamón lo picaremos (menudito).
Mezclaremos los tres ingredientes y rellenamos con esta mezcla el hueco de los champiñones.
A continuación regaremos todos los champiñones con aceite de oliva y espolvoreamos con pimienta y sal (al gusto)
En una sartén con una pizca de aceite introducimos los champiñones y dejaremos que se hagan lentamente.
(siempre boca arriba, ya que sino se derramaria el relleno)
Cuando veamos que comienzan a dorarse, procederemos a regarlos con el vino, y taparemos la sartén unos minutos.
Transcurrido este tiempo destapamos y cuando comprobemos que el vino se ha consumido lo retiramos de fuego.
Y POR ULTIMO EMPLATAREMOS PARA COMER RECIÉN COCINADOS.Buen provecho.


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miércoles, 30 de diciembre de 2009

¡TOMATES RELLENOS DE BECHAMEL Y QUESO RALLADO!


Aquí os dejo una receta sencilla y tal vez os apetezca probar para estas Fiestas.
Espero os guste. Buen provecho. saludos.marian.

TOMATES RELLENOS DE BECHAMEL Y QUESO RALLADO (6 personas)

INGREDIENTES:
12 tomates maduros medianos,
5 cucharadas soperas de aceite,
25 gr. de mantequilla,
2 cucharadas soperas de aceite.
2 cucharadas soperas de harina,
½ litro de leche fría,
100 gr. de gruyere rallado,
2 huevos,
sal.

ELABORACIÓN:
Con la punta de un cuchillo se quita la tapa de los tomates alrededor del rabo y las simientes .


Se pone sal en el interior y se dejan boca abajo durante una hora para que suelten su agua.
Pasado este tiempo se colocan en una fuente resistente al horno.
En cada tomate pondremos un poco de aceite (repartiendo las 5 cucharadas para los 12 tomates). Introduciremos al horno 180ºC durante 35 minutos, aproximadamente.
Mientras elaboramos la bechamel, en una sartén ponemos la mantequilla y el aceite a calentar, cuando están derretidos añadimos la harina, daremos unas vueltas y añadiremos poco a poco la leche (sin dejar de dar vueltas con unas varillas o con una cuchara). Se cuece durante unos 10 minutos.


Echamos un poco de sal, teniendo en cuenta que el queso también está salado.
Ya fuera del fuego, agregamos la mitad del queso y las yemas (teniendo cuidado de que la bechamel no esté muy caliente y las cuaje).
Montamos a punto de nieve las 2 claras con un pellizco de sal, incorporamos a la bechamel y con esto rellenamos los tomates.




¡¡MI PAIS INVENTADO-ISABEL ALLENDE!!



Iré introduciendo paginas del libro de Isabel Allende "Mi País Inventado",en varias etapas,
para aquellos que os guste esta gran Escritora.saludos.marian. 1ª PARTE:


MI PAÍS INVENTADO – ISABEL ALLENDE

El primer recuerdo que Isabel Allende tiene de Chile es el de una ca-sa que nunca conoció: la "casa grande y vieja" de la calle Cueto, donde nació su madre. Esta casa, evocada por su abuelo con tanta frecuencia que Isabel cree haber vivido allí, se convierte en la protagonista de su primera novela La Casa de los Espíritus. Dicha obra vuelve a aparecer al comienzo de las fascinantes y seductoras memorias, Mi País Inventa-do, que ahora nos ofrece esta talentosa escritora.

Los asiduos lectores de Allende reconocerán inmediatamente a los miembros de esta familia chilena –abuelos, bisabuelos, tías, tíos y ami-gos–, personajes de carácter mítico que pueblan este magnífico li-bro. A su vez, es un retrato inolvidable de la idiosincrasia del pueblo chileno, su historia violenta y su espíritu indomable. Aunque Isabel afirma haber sido una extranjera en su propio país –"Nunca encajé en ningún sitio, ni en mi familia, ni en mi clase social ni en la religión que se me confirió"–lleva consigo hasta hoy la marca de la política, y la ma-gia de su tierra natal. En Mi País Inventado explora el papel de la me-moria y la nostalgia que le ayudaron a dar forma a su vida y a sus libros. Dos acontecimientos vitales alteran la peripatética narrativa de este li-bro: el golpe militar y la violenta muerte de su tío, Salvador Allende Gossens el 11 de septiembre de 1973 que la condujeron a exiliarse y a convertirse en escritora, y el ataque terrorista del 11 de septiembre del 2001, en los Estados Unidos, que suscita en ella un sentimiento de leal-tad a su segunda patria. Mi País Inventado, cuya estructura sigue el funcionamiento de la memoria, recorre de acá para allá la distancia tem-poral en la que se acumulan las vidas pasadas y presentes de la auto-ra. Esta obra se dirige al inmigrante, ya que refleja su experiencia y su lucha por mantener una vida interior coherente en un mundo lleno de contradicciones.

Nacida en el Perú, Isabel Allende se crió en Chile. Sus libros, La Ca-sa de los Espíritus, De Amor y de Sombra, Eva Luna, Cuentos de Eva Luna, El Plan Infinito, Paula, Afrodita y, más recientemente Hija de la Fortuna, Retrato en Sepia y La Ciudad de las bestias, encabe-zan la lista de bestsellers en varios países del mundo entero.


…Por una razón u otra, yo soy un triste
desterrado. De alguna manera o de otra, yo
viajo con nuestro territorio y siguen viviendo
conmigo, allá lejos, las esencias longitudinales
de mi patria.

PABLO NERUDA, 1972

UNAS PALABRAS PARA COMENZAR

Nací en medio de la humareda y mortandad de la Segunda Guerra Mundial y la mayor parte de mi juventud transcurrió es-perando que el planeta volara en pedazos cuando alguien apre-tara distraídamente un botón y se dispararan las bombas ató-micas. Nadie esperaba vivir muy largo; andábamos apurados tragándonos cada momento antes de que nos sorprendiera el apocalipsis, de modo que no había tiempo para examinar el propio ombligo y tomar notas, como se usa ahora. Además cre-cí en Santiago de Chile, donde cualquier tendencia natural hacia la autocontemplación es cercenada en capullo. El refrán que define el estilo de vida de esa ciudad es: «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente». En otras culturas más sofisti-cadas, como la de Buenos Aires o Nueva York, la visita al psicó-logo era una actividad normal; abstenerse se consideraba evi-dencia de incultura o simpleza mental. En Chile, sin embargo, sólo los locos peligrosos lo hacían, y sólo en una camisa de fuerza; pero eso cambió en los años setenta, junto con la llega-da de la revolución sexual. Tal vez exista una conexión... En mi familia nadie recurrió jamás a terapia, a pesar de que varios de nosotros éramos clásicos casos de estudio, porque la idea de confiar asuntos íntimos a un desconocido, a quien además se le pagaba para que escuchara, era absurda; para eso estaban los curas y las tías. Tengo poco entrenamiento para la reflexión, pero en las últimas semanas me he sorprendido pensando en mi pasado con una frecuencia que sólo puede explicarse como signo de senilidad prematura.
Dos sucesos recientes han desencadenado esta epidemia de recuerdos. El primero fue una observación casual de mi nie-to Alejandro, quien me sorprendió escrutando el mapa de mis arrugas frente al espejo y dijo compasivo: «No te preocupes, vieja, vas a vivir por lo menos tres años más». Decidí entonces que había llegado la hora de echar otra mirada a mi vida, para averiguar cómo deseo conducir esos tres años que tan genero-samente me han sido adjudicados. El otro acontecimiento fue una pregunta de un desconocido durante una conferencia de escritores de viajes, que me tocó inaugurar. Debo aclarar que no pertenezco a ese extraño grupo de personas que viaja a lu-gares remotos, sobrevive a la bacteria y luego publica libros para convencer a los incautos de que sigan sus pasos. Viajar es un esfuerzo desproporcionado, y más aún a lugares donde no hay servicio de habitaciones. Mis vacaciones ideales son en una silla bajo un quitasol en mi patio, leyendo libros sobre aventu-reros viajes que jamás haría a menos que fuera escapando de algo. Vengo del llamado Tercer Mundo (¿cuál es el segundo?) y tuve que atrapar un marido para vivir legalmente en el prime-ro; no tengo intención de regresar al subdesarrollo sin una buena razón. Sin embargo, y muy a pesar mío, he deambulado por cinco continentes y además me ha tocado ser autoexiliada e inmigrante. Algo sé de viajes y por eso me pidieron que hablara en aquella conferencia. Al terminar mi breve discurso, se levantó una mano entre el público y un joven me preguntó qué papel jugaba la nostalgia en mis novelas. Por un momento quedé muda. Nostalgia... según el diccionario es «la pena de verse ausente de la patria, la melancolía provocada por el re-cuerdo de una dicha perdida». La pregunta me cortó el aire, porque hasta ese instante no me había dado cuenta de que es-cribo como un ejercicio constante de añoranza. He sido foraste-ra durante casi toda mi vida, condición que acepto porque no me queda alternativa. Varias veces me he visto forzada a par-tir, rompiendo ataduras y dejando todo atrás, para comenzar de nuevo en otra parte; he sido peregrina por más caminos de los que puedo recordar. De tanto despedirme se me secaron las raíces y debí generar otras que, a falta de un lugar geográfico donde afincarse, lo han hecho en la memoria; pero, ¡cuidado!, la memoria es un laberinto donde acechan minotauros.
Si me hubieran preguntado hace poco de dónde soy, habría replicado, sin pensarlo mucho, que de ninguna parte, o lati-noamericana, o tal vez chilena de corazón. Hoy, sin embargo, digo que soy americana, no sólo porque así lo atestigua mi pa-saporte, o porque esa palabra incluye a América de norte a sur, o porque mi marido, mi hijo, mis nietos, la mayoría de mis amigos, mis libros y mi casa están en el norte de California, si-no también porque no hace mucho un atentado terrorista des-truyó las torres gemelas del World Trade Center y desde ese instante algunas cosas han cambiado. No se puede permanecer neutral en una crisis. Esta tragedia me ha confrontado con mi sentido de identidad; me doy cuenta que hoy soy una más de-ntro de la variopinta población norteamericana, tanto como an-tes fui chilena. Ya no me siento alienada en Estados Unidos. Al ver el colapso de las torres tuve la sensación de haber vivido esa pesadilla en forma casi idéntica. Por una escalofriante coin-cidencia –karma histórico– los aviones secuestrados en Estados Unidos se estrellaron contra sus objetivos un martes 11 de sep-tiembre, exactamente el mismo día de la semana y del mes –y casi a la misma hora de la mañana– en que ocurrió el golpe mi-litar de Chile, en 1973. Aquél fue un acto terrorista orquestado por la CIA contra una democracia. Las imágenes de los edificios ardiendo, del humo, las llamas y el pánico, son similares en ambos escenarios. Ese lejano martes de 1973 mi vida se partió, nada volvió a ser como antes, perdí a mi país. El martes fatídi-co de 2001 fue también un momento decisivo, nada volverá a ser como antes y yo gané un país.
Esas dos preguntas, la de mi nieto y la del desconocido en la conferencia, dieron origen a este libro, que no sé todavía hacia dónde va; por el momento divago, como siempre divagan los recuerdos, pero le ruego que me acompañe un poco más.

Escribo estas páginas en un altillo enclavado en un cerro empinado, vigilada por un centenar de robles torcidos, mirando la bahía de San Francisco, pero yo vengo de otra parte. La nos-talgia es mi vicio. Nostalgia es un sentimiento melancólico y un poco cursi, como la ternura; resulta casi imposible atacar el tema sin caer en el sentimentalismo, pero voy a intentarlo. Si resbalo y caigo en la cursilería, tenga usted la certeza de que me pondré de pie unas líneas más adelante. A mi edad –soy tan antigua como la penicilina sintética– una empieza a recor-dar cosas que se habían borrado por medio siglo. No pensé en mi infancia ni en mi adolescencia durante décadas; en realidad tan poco me importaban aquellos períodos del remoto pasado en que al ver los álbumes de fotografías de mi madre no reco-nocía a nadie, excepto una perra bulldog con el nombre impro-bable de Pelvina López-Pun, y la única razón por la cual se me quedó grabada es porque nos parecíamos de manera notable. Existe una fotografía de ambas, cuando yo tenía pocos meses de edad, en la cual mi madre debió indicar con una flecha quién era quién. Seguramente mi mala memoria se debe a que esos tiempos no fueron particularmente dichosos, pero supongo que así le sucede a la mayor parte de los mortales. La infancia feliz es un mito; para comprenderlo basta echar una mirada a los cuentos infantiles, en los cuales el lobo se come a la abuelita, luego viene un leñador y abre al pobre animal de arriba abajo con su cuchillo, extrae a la vieja viva y entera, rellena la barri-ga con piedras y enseguida cose la piel con hilo y aguja, indu-ciendo tal sed en el lobo, que éste sale corriendo a tomar agua al río, donde se ahoga con el peso de las piedras. ¿Por qué no lo eliminó de manera más simple y humana?, pienso yo. Segu-ramente porque nada es simple ni humano en la niñez. En esos tiempos no existía el término «abuso infantil», se suponía que la mejor forma de criar chiquillos era con la correa en una ma-no y la cruz en la otra, tal como se daba por sentado el derecho del hombre a sacudir a su mujer si la sopa llegaba fría a su me-sa. Antes de que los psicólogos y las autoridades intervinieran en el asunto, nadie dudaba de los efectos benéficos de una buena paliza. No me pegaban como a mis hermanos, pero igual vivía con miedo, como todos los demás niños a mi alrededor.
En mi caso la infelicidad natural de la infancia se agravaba por un montón de complejos tan enmarañados, que ya no pue-do ni siquiera enumerarlos, pero por suerte no me dejaron heridas que el tiempo no haya curado. Una vez oí decir a una famosa escritora afroamericana que desde niña se había senti-do extraña en su familia y en su pueblo; agregó que eso expe-rimentan casi todos los escritores, aunque no se muevan nunca de su ciudad natal. Es condición inherente a este trabajo, ase-guró; sin el desasosiego de sentirse diferente no habría necesi-dad de escribir. La escritura, al fin y al cabo, es un intento de comprender las circunstancias propias y aclarar la confusión de la existencia, inquietudes que no atormentan a la gente normal, sólo a los inconformistas crónicos, muchos de los cuales termi-nan convertidos en escritores después de haber fracasado en otros oficios. Esta teoría me quitó un peso de encima: no soy un monstruo, hay otros como yo.
Nunca calcé en parte alguna, ni en la familia, la clase social o la religión que me tocaron en suerte; no pertenecí a las pan-dillas que andaban en bicicleta por la calle; los primos no me incluían en sus juegos; era la chiquilla menos popular del cole-gio y después fui por mucho tiempo la que menos bailaba en las fiestas, más por tímida que por fea, prefiero suponer. Me encerraba en el orgullo, fingiendo que no me importaba, pero habría vendido el alma al diablo por ser del grupo, en caso que Satanás se hubiera presentado con tan atractiva propuesta. La raíz de mi problema siempre ha sido la misma: incapacidad pa-ra aceptar lo que a otros les parece natural y una tendencia irresistible a emitir opiniones que nadie desea oír, lo cual ha espantado a más de algún potencial pretendiente. (No deseo presumir, nunca fueron muchos.) Más tarde, durante mis años de periodista, la curiosidad y el atrevimiento tuvieron algunas ventajas. Por primera vez entonces fui parte de una comuni-dad, tenía patente de corso para hacer preguntas indiscretas y divulgar mis ideas, pero eso terminó bruscamente con el golpe militar de 1973, que desencadenó fuerzas incontrolables. De la noche a la mañana me convertí en extranjera en mi propia tie-rra, hasta que finalmente debí partir, porque no podía vivir y criar a mis hijos en un país donde imperaba el temor y donde no había lugar para disidentes como yo. En ese tiempo la curio-sidad y el atrevimiento estaban prohibidos por decreto. Fuera de Chile aguardé durante años que se reinstaurara la democra-cia para retomar, pero cuando eso sucedió no lo hice, porque estaba casada con un norteamericano, viviendo cerca de San Francisco. No he vuelto a residir en Chile, donde en realidad he pasado menos de la mitad de mi vida, aunque lo visito con fre-cuencia; pero para responder a la pregunta de aquel descono-cido sobre la nostalgia, debo referirme casi exclusivamente a mis años allí. Y para hacerlo debo mencionar a mi familia, por-que patria y tribu se confunden en mi mente.

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¡SABROSAS TORTITAS AMERICANAS CON SIROPE DE CARAMELO!


Tortitas americanas con sirope de caramelo.
(Receta de Directo al Paladar)


Ingredientes para 15-20 tortitas
■Para el sirope necesitaremos 250 gr de azúcar, 6 gotas de zumo de limón y 200 ml de agua.
■Para las tortitas necesitaremos, 300 gr de harina, 2 huevos, 400 ml de leche, 25 gr de mantequilla, 25 gr de azúcar glas, 2 cucharaditas de levadura en polvo y 1 cucharadita de esencia de vainilla.

Cómo hacer sirope de caramelo
En un cazo ponemos el azúcar con el limón y ponemos al fuego, removiendo constantemente hasta hacer caramelo, es decir hasta que esté color dorado.
A parte tendremos en un vaso medidor el agua, apartamos la cazuela y echamos poco a poco el agua. Cuidado porque puede salpicar el caramelo y son de las peores quemaduras que hay en una cocina. Removemos sobre el fuego hasta que el caramelo, que se habrá endurecido, se vuelva líquido de nuevo.
Para finalizar colamos el sirope por si hubiese algún trocito de caramelo y reservamos.


Tiempo de elaboración 20 minutos
Dificultad Fácil
Cómo hacer tortitas americanas
En un bol batimos ligeramente los huevos con el azúcar y un tercio de la leche. Después añadimos el harina y mezclamos.
Añadimos el resto de la leche junto con la mantequilla derretida, la levadura y la esencia de vainilla y mezclamos bien. Finalmente colamos con un chino por si hubiese algún grumo de harina.
En una plancha untada con un poco de mantequilla vamos poniendo porciones de masa, un par de minutos por cada lado y servimos.


Tiempo de elaboración 30 minutos
Dificultad Fácil

martes, 29 de diciembre de 2009

¡¡MIGUEL HERNANDEZ LEDEZMA-EL PINTOR DE LA COMARCA!!


Mi reconocimiento personal a Miguel Hernandez, al que no tengo el placer de conocer, pero como gran amante de la pintura, y aficionada autodidacta, detecto que es un gran artista. Mi felicitacion personal Miguel. marian.


MIGUEL HERNANDEZ LEDEZMA.
Nace el 3 de septiembre de 1943.
El Pintor de la Comarca, como lo catalogan en el libro "Palo Negro ayer y hoy" ha sido reconocido como uno de los grandes valores artisticos del Municipio Libertador.
A traves de la pintura y la escultura ha expresado lo mas noble de sus sentimientos, los momentos tristes y dificiles.
Sus alumnos predilectos son los niños, por quienes siente un profundo amor el cual expresa en sus trabajos como titiritero.
posee conocimientos en la elaboracion de lienzos y bastidores, esculturas en arcilla y madera, constructor de marionetas.
hay otra cosa ,muy importante que destacar de este artista, posee una hermosa familia de artistas y artesanos , para el conocimiento de los palonegrenses y todos los venezolanos.
Miguel ha demostrado ser un artista integral
No se encuentra en ninguna de las dos agrupaciones de pintores que existen en Palo Negro, pero fue uno de los fundadores del Circulo de Pintores de Palo Negro y colaborador incondicional del Grupo El Sembradío.
Siempre dispuesto a compartir sus conocimientos. ¡ESTE ES MIGUEL HERNANDEZ "EL PINTOR DE LA COMARCA"!



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domingo, 27 de diciembre de 2009

¡¡MONET Claude-Oscar/Vida y obra del Pintor!!

Claude-Oscar Monet

Nacimiento 14 de noviembre de 1840
París, Francia
Fallecimiento 5 de diciembre de 1926 (86 años)
Giverny, Francia
Ocupación Pintor impresionista
Claude-Oscar Monet (París, Francia, 14 de noviembre de 1840 - Giverny, 5 de diciembre de 1926) fue un pintor impresionista francés.
Monet recibió sus primeras lecciones artísticas en la escuela de la mano de François-Charles Ochard, alumno del pintor neoclásico Jacques-Louis David. Al estar más interesado por los dibujos graciosos y caricaturas que por adquirir una formación artística, a los 15 años ya tenía relativa fama como caricaturista, realizando un buen número de caricaturas de ciudadanos de Le Havre por las que cobraba entre 10 y 20 francos, consiguiendo una pequeña fortuna de 2.000 francos. A los 17 años falleció su madre, la única persona con cierto talento artístico de la familia. La pérdida supuso un duro golpe para el joven, quien establecerá una estrecha relación con su tía, Marie-Jeanne Lecadre, interesada por la pintura (era una pintora aficionada ademas de compañera -tras enviudar- del pintor parisino Armand Gautier). Ese mismo año, Claude decidió abandonar el instituto para dedicarse a la pintura. Tras conocer a Boudin, con quien se inició en el paisaje y la pintura al aire libre, el padre de Claude no admitió la decisión de su hijo, pero, gracias a la persuasión de la tía Marie-Jeanne, aceptó a regañadientes. Para que la formación del joven en París no significara un peso para la economía familiar solicitó, en dos ocasiones, una beca al ayuntamiento de Le Havre, aunque Monet empló sus ahorros para irse a la capital, a pesar de la negativa paterna.
Ningún pintor del grupo fue tan puramente impresionista como Monet. En su obra el factor dominante es un claro esfuerzo por incorporar el nuevo modo de visión, sobre todo el carácter de la luz, mientras que la composición de grandes masas y superficies sirve únicamente para establecer cierta coherencia. Por su parte, Renoir fue el pintor que nos convence de que la estética del Impresionismo fue, sobre todo, hedonista. El placer parece la cualidad más evidente de su obra, el placer inmediato y ardiente que produce en él la pintura. Nunca se dejó agobiar por problemas de estilo y llegó a decir que el objeto de un cuadro consiste simplemente en decorar una pared y que por eso era importante que los colores fueran agradables por sí mismos.
De todos los impresionistas, Monet fue el que con más énfasis practicó el pleinerismo, es decir la práctica de la pintura al plein-air (en francés: 'aire pleno, total' y también - y ese es el significado que aquí más nos importa-: AIRE LIBRE). La pintura al aire libre. Aunque existe gran cantidad de pintores paisajistas previos a Monet, se nota en ellos que la factura de sus obras ha sido realizada principalmente dentro del taller tras un previo esbozo. Hasta la segunda mitad de S.XIX, las pinturas (óleo, temple) eran realizadas artesanalmente y envasadas en frascos, vejigas, etc. La invención de los pomos (un positivo producto de la Revolución industrial), permitió a los pintores llevar sus óleos o temperas al aire libre, bajo el sol, sin que estos elementos se secaran u oxidaran rápidamente como había sucedido hasta entonces. Bien que este aporte industrial no bastó: se requirió de genios, y un genio para la pintura al plein-air (y para la pintura universal) nos ha resultado Monet.
Al aire libre, bajo la luz solar, pudo minuciosamente observar y plasmar casi inmediatamente, a "brochazos", a plena macchia, Monet los efectos de la luz sobre los objetos, los cambios, las vibraciones de esa luz; es por tal razón que la pintura de Monet nos resulta especialmente vital, aunque su vitalidad sea una serena vitalidad, llena de armonías.

EL ROBLE BODMER EN EL BOSQUE DE FONTANIBLEAU-1865

WEEPING WILLOW-1918

LOS SAUCES-1880
PRIMAVERA-1875
THE TUILERIES- 1875
GARDEN-1876LA CASA DE MONET-1873SAUCE LLORON Y ESTANQUE DE NENUFARES-1919

CAMINO EN EL BOSQUE-1876
ALICE HOSCHEDE IN THE GARDEN -1881
SAUCE LLORON-1918
BAJO LOS LIMONEROS-1884
CAMILLE MONET IN THE GARDEN-
THE GARDEN
En 1890 se estableció en Giverny, pueblo cercano a París y, sin embargo, a salvo del tráfago urbano; allí en torno a su casa construyó una suerte de "jardín japonés", en el que se destaca el estanque con ninfeas, y nenúfares. Inspirado en ese ambiente, aunque estuviera casi ciego ya, inició en 1906 la serie de cuadros que tienen por tema a tales plantas florales acuáticas (los cuadros de ninfeas y nenúfares pueden admirarse actualmente en el museo parisino de La Orangerie).







¡¡FOTOGRAFIAS DESDE EL ALMA!!

¡Hoy paseando por un parque,disfrutando de los arboles, fotografiando lo que ven mis ojos y mas allá.....! marian.!
Poema de Antonio Machado
Acaso...
Como atento no más a mi quimera
no reparaba en torno mío, un día
me sorprendió la fértil primavera
que en todo el ancho campo sonreía.
Brotaban verdes hojas
de las hinchadas yemas del ramaje,
y flores amarillas, blancas, rojas,
alegraban la mancha del paisaje.
Y era una lluvia de saetas de oro,
el sol sobre las frondas juveniles;
del amplio río en el caudal sonoro
se miraban los álamos gentiles.
Tras de tanto camino es la primera
vez que miro brotar la primavera,
dije, y después, declamatoriamente:
?¡Cuán tarde ya para la dicha mía!?
Y luego, al caminar, como quien siente
alas de otra ilusión: ?Y todavía
¡yo alcanzaré mi juventud un día!

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¡PASTEL DE MANZANA! RECETA DE EL COCINERO FIEL

PASTEL DE MANZANA (APPLE PIE)- El Cocinero Fiel

Ingredientes:

* 275g Harina
* 1 cucharadita de sal
* 1 cucharada de azúcar
* 100 g de mantequilla
* 50g Manteca de cerdo o margarina
* 3 cucharadas de agua
* 900g Manzanas
* 2 cucharadas de harina
* 110 g de azúcar
* 1 ¾ cucharadas de jugo de limón
* ½ cucharadita de canela en polvo
* ½ cucharadita de extracto de vainilla
* ¼ cucharadita de jengibre
* 1 huevo
* 3 cucharadas Azúcar
* ¼ cucharadita de nuez moscada en polvo
* ¼ cucharadita de sal




¡RISOTTO CON FOIE! RECETA DE EL COCINERO FIEL.

RISOTTO CON FOIE
(EL COCINEROFIEL.COM)



sábado, 26 de diciembre de 2009

¡UNA MUJER ATACA AL PAPA BENEDICTO XVI!


CIUDAD DEL VATICANO. —
Una mujer saltó las barreras en la Basílica de San Pedro y derribó al papa Benedicto XVI mientras él caminaba por el pasillo principal para dar inicio a la misa de Nochebuena, dijo un portavoz del Vaticano.

El padre Ciro Benedettini dijo que el pontífice rápidamente se puso de pie y resultó ileso. Benedicto XVI, de 82 años, reanudó tranquilamente sus pasos rumbo al principal altar de la basílica y comenzó la misa el jueves por la noche.



viernes, 25 de diciembre de 2009

¡STOLLEN (EXQUISITA RECETA ADAPTADA POR THE NEW YORK TIMES)!


Stollen
Cuatro panes individuales
Adaptado de la The New York Times de una receta por Melissa Clark y Hans Röckenwagner


Hice algunos cambios, incluyendo la adición de un poco de harina de centeno, para añadir sabor. Pero que hace que el pan un poco más pesado, así que siéntete libre de utilizar harina para todo uso en su lugar si lo desea. Ciertamente puede intercambiar cualquier frutos secos quieres aunque me mantenga el sabor de las cerezas o arándanos secos allí, si usted puede encontrar con ellos y las pepitas de poco hará las delicias de tu invierno un poco.


  • 2 / 3 taza (110 g) pasas oscuro
    2 / 3 taza (110 g) pasas de oro (pasas)
    1 / 2 taza (80 g) de arándanos secos o cerezas
    1 / 3 taza (80 ml) de ron oscuro o jugo de naranja
    1 taza (160 g) o almendras fileteadas en rodajas, ligeramente tostado
    1 / 4 taza (60 ml) de agua
    2 1 / 2 (un sobre, 20 g) cucharaditas de levadura en polvo
    1 / 2 taza (125 ml) de leche (entera o baja en grasa), a temperatura ambiente,
    3 1 / 2 tazas (490 g) de harina de trigo
    1 / 2 taza (80 g) de harina de centeno (o el uso cantidad similar de harina de trigo)
    1 / 2 taza (100 g), más 3 cucharadas (45 g) de azúcar
    1 1 / 2 cucharaditas de jengibre seco
    1 cucharadita de sal de mar
    1 cucharadita de canela molida
    1 cucharadita de cardamomo molido
    1 cucharadita de nuez moscada recién rallada
    1 cucharadita de ralladura de limón o ralladura de naranja, de preferencia sin tratar
    3 / 4 cucharadita de vainilla pasta de frijol o de extracto de
    1 taza (225 g), más 3 / 4 taza (170 g) de mantequilla sin sal, derretida
    1 cucharada de miel
    1 yema de huevo grande
    1 / 2 taza (50 g) de jengibre picado confitada
    1 / 2 taza (50 g) en cubitos cáscaras de cítricos confitadas
    1 / 2 taza (70 g) de azúcar en polvo, o más, si es necesario


1. Mezcle los dos tipos de pasas de uva con los arándanos o las cerezas con el ron oscuro o jugo de naranja, luego cubrir. En otro tazón, mezcle las almendras con el agua, y la cubierta. Dejad que ambos se sientan, al menos una hora, O durante la noche.
2. Vierta la leche en un tazón mediano y espolvorear la levadura sobre él. Agitar brevemente, luego añada 1 taza (140 g) de la harina hasta que quede suave para hacer una arrancador. Cubrir y dejar reposar una hora.
3. En el cuenco de una batidora de pie, con la pala oa mano, mezcle el resto de 2 1 / 2 tazas (350 g) la harina, la harina de centeno, 3 cucharadas (45 g) de azúcar, 1 / 2 cucharadita de jengibre seco, sal, canela, cardamomo, nuez moscada, cáscara de cítricos y la vainilla. Vierta en la Copa 1 (8 onzas, 225 g) de la mantequilla derretida, la miel y la yema de huevo y mezclar a velocidad media hasta que la mezcla se humedece de manera uniforme.



4. Si bien la mezcla, añadir el arranque yeasted, un tercio a la vez, la mezcla hasta que esté bien incorporado. Una vez añadido, continuar latiendo por unos cuatro minutos, hasta que casi sin problemas: debe parecerse a la masa de galletas. Añadir los frutos secos (y cualquier líquido), el jengibre confitado, cáscara de cítricos y almendras, y bata hasta que estén bien distribuidas
5. Gire la masa en una superficie ligeramente enharinada y amasar un par de veces, a continuación, coloque de nuevo en el tazón, tapar y dejar reposar en un lugar cálido para una hora.
6. Retire la masa del bol, amasar otra vez y luego regresar a la taza. Deje reposar una hora.



7. Divida la masa en cuatro partes y la forma de cada uno en un óvalo, y colocarlos uniformemente espaciadas en un aislada una bandeja para hornear.
(La receta original dice a apilar dos hojas para hornear con borde en la parte superior de cada uno, así que usted puede hacer que si usted no tiene uno.)
8. Cubra los panes con un paño limpio y dejar reposar en un lugar cálido para los una hora.
9. Precaliente el horno a 350F (180C). Quite el paño de cocina y hornear el pan durante 45 minutos, o hasta que se dore. (Nota: Receta aconseja que cuando se termine, la temperatura interna debe decir 190F, 88C, si utiliza una termómetro de lectura instantánea.)
10. Mientras se cuecen los panes, mezcle el restante 1 / 2 taza (100 g) de azúcar y 1 cucharadita de jengibre. Cuando el pan sale del horno, generosamente cepillo los 3 restantes / 4 de taza (6 onzas, 170 g) de mantequilla derretida sobre el pan caliente, dejando que la mantequilla de saturar los panes, repitiendo hasta que se absorba toda la mantequilla.



(Yo era un temerario y levantó los panes, para saturar el fondo. ¿Qué se puede hacer si se siente lo suficientemente ágil como para no romper el pan.)
11. Frote la mezcla de azúcar jengibre sobre la parte superior y lateral de cada barra se deja reposar en la bandeja de hornear hasta que la temperatura ambiente.
12. Tamizar el azúcar en polvo encima, debajo y alrededor de los panes, frotando con sus manos. Se envuelven los panes en la bandeja de hornear en una bolsa de plástico grande y dejar que ellos se sientan para dos días. Después de dos días, los panes están listos para comer, o puede ser envuelto como regalo. Si lo desea, para tamizar el azúcar en polvo adicionales en la parte superior en caso de que necesiten de otro seguro.
Almacenamiento: Stollen pueden ser almacenados por lo menos una semana, si bien envuelta, a temperatura ambiente. O congelados por lo menos un mes.


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jueves, 24 de diciembre de 2009

¡¡MIS PENSAMIENTOS DESDE MI DECEPCION!¡

!MIS PENSAMIENTOS!
Ya, por fin, llego la Gran Noche, NOCHE BUENA, y pienso que detrás de tanta ostentación, y tanto símil barato, en algún lugar del mundo sin ningún disfraz, sin nada que echarse a la boca, se encuentran miles de seres humanos hundidos en la mas absoluta miseria,pobreza,enfermedad,desaliento,sin futuro, pero para que pensar..... si en definitiva ninguno de nosotros podemos hacer nada?.....esta frase es muy común en la urbe, pues nada, nos quedaremos impasibles ante todo aquello que esta fuera de nuestros limites, lo importante es enmascarar situaciones en esta Gran Noche, y esperar al Nuevo Año para continuar hundiendo todo lo que tenemos a nuestro alrededor.
Para mi personalmente esta noche va a marcar un antes y un después en mi largo camino, y me servirá una vez mas, para recapacitar y ser mas realista ante la crueldad de ciertas personas.
No obstante mi deseo mas profundo para el planeta en su totalidad, es de paz y felicidad.



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miércoles, 23 de diciembre de 2009

¡RECETA DE PIERNA DE CORDERO ASADA!



Probaremos con esta receta de pierna de cordero asado, consiste en elaborarla de forma sencilla y con los mínimos ingredientes, mucho mejor, mas exquisita, y el resultado se notara en la digestión.


  • INGREDIENTES:
    1.PIERNA DE CORDERO.,
    2 cucharadas de manteca de cerdo , agua y sal.
    2 ramitas de tomillo,

    ELABORACIÓN:
    Untamos la pierna con la manteca, la aliñamos con el tomillo y sal, añadimos a la bandeja de horno un vaso de agua, tapamos con papel de horno y horneamos aproximadamente 2 horas- 180º.
    Pasado este tiempo destapamos, y regamos la pierna con su propio jugo, la dejamos hornear otros 30 minutos .
    Cuando este doradita la retiraremos.


    CONSEJOS:
    Durante la cocción estaremos pendientes para que la pierna no se quede sin liquido en la bandeja,
    Una vez destapada regarla varias veces con su propio jugo.
    También podemos añadir ROMERO en lugar de tomillo, e incluso menta. dependiendo del ingrediente así resultara el toque final.



    BUEN PROVECHO.

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