miércoles, 6 de enero de 2010

¡ZEN-CONSEJOS PARA DECORAR ESPACIOS Y SENTIR TRANQUILIDAD Y BIENESTAR!

BENEFICIATE DE LA DECORACION ZEN

La decoración Zen está pensada para transmitir tranquilidad 
y calma a los habitantes de una casa. ¡Benefíciate de sus principios!
Relajación, armonía, orden, tranquilidad... 
Todo eso debe transmitir una vivienda decorada según los principios del estilo Zen. 
Este tipo de decoración oriental pone 
sus esfuerzos en crear ambientes antiestrés 
que mejoren el estado de ánimo de los habitantes de una casa. 
Para tener un hogar Zen no es necesario gastar demasiado, 
basta con saber disponer correctamente los más 
sencillos elementos decorativos. ¡Aprende a sacarle partido!



Los muebles Zen son simples, bajos, de líneas rectas 
que invitan al orden y, en su mayoría, 
conservan el color de la madera natural. 
Es importante evitar muebles con curvas y detalles 
barrocos y maderas de colores oscuros, 
aunque se pueden utilizar tonos oscuros 
en una pieza si el resto de los elementos decorativos son claros.


Los colores que se utilizan en la decoración Zen
 son principalmente el blanco y toda su gama de colores neutros, 
como los ocres, grises y beiges, 
porque dan amplitud y calidez. 
Si quieres introducir algún detalle de otro color, puedes hacerlo 
mediante pequeños objetos decorativos 
que reflejen tonos presentes en la naturaleza.


El salón es el corazón de la casa, y por eso tiene que destacar. 
Es mejor crear un espacio amplio y sencillo, 
así que no dudes en ganar espacios anexionando 
otras habitaciones pequeñas. El mejor color
 para pintar las paredes del salón es el beige porque aporta amplitud y calidez.

Los materiales más utilizados en la decoración Zen 
son los que están en estado natural o poco industrializados, 
como la madera natural o la piedra. 
Si tienes suelos de madera, es mejor optar por tonos claros 
como la haya y descartar colores más oscuros 
como el wengué. 
En baños y cocinas, la piedra es más adecuada que la cerámica.

Aprovecha al máximo la luz natural, 
pero siempre de forma indirecta.
 Una buena solución es vestir las ventanas con cortinas 
delicadas de lino o algodón que filtren la luz 
pero no impidan su paso, y 
también son perfectos los paneles japoneses.

Quienes no tengan jardín también 
pueden construir su pequeño jardín Zen 
de interior utilizando una superficie plana 
con bordes (la tapa de una caja es perfecta), 
llenándola de arena y rastrillándola 
con un pequeño rastrillo alrededor de varias piedras.


Cualquier estancia Zen tiene un foco de atención. 
Si te decides por decorar tu casa 
con este estilo, piensa dónde pondrás ese centro, 
que será el primer punto 
que llame tu atención cuando entres en una habitación


Si tienes jardín en casa, también puedes 
beneficiarte de la tranquilidad que
 proporciona un jardín Zen, 
diseñados especialmente para la meditación profunda. 
Dedica un pequeño espacio orientado 
al este para construirlo. 
Sólo necesitarás dos o tres rocas y una base 
de arena seca poco profunda (normalmente compuesta 
de arena, grava y rocas). La arena 
debe estar rastrillada en torno a las rocas, 
como si se tratara de un océano.


El blanco es el color del dormitorio Zen
 porque transmite tranquilidad y pureza.
 Descarta los cabeceros y, si quieres 
una pieza más adecuada a este estilo, busca muebles 
de madera de haya con vetas un poco más oscuras. 
El edredón y las sábanas deben ser blancos, 
y la iluminación será muy baja y estará 
escondida para dar una sensación de mayor armonía.


La comodidad es esencial en cualquier ambiente Zen. 
Para que el espacio de las habitaciones sea 
más acogedor y agradable, utiliza tapetes, 
cojines y edredones en colores suaves 
y con texturas naturales como el algodón, 
la seda, el terciopelo o el cuero.


El salón es el corazón de la casa, y por eso tiene que destacar. 
Es mejor crear un espacio amplio y sencillo, 
así que no dudes en ganar espacios anexionando 
otras habitaciones pequeñas.
 El mejor color para pintar las paredes del salón 
es el beige porque aporta amplitud y calidez.


El cuarto de baño también debe ser 
un lugar pensado para relajarse.
 Lo mejor es utilizar bañeras, muebles y complementos 
de líneas puras y materiales naturales, 
y eso también se aplica al suelo y las paredes. 
Los mejores materiales son la madera, la pizarra y la piedra.


Para completar un perfecto ambiente Zen 
lo mejor es utilizar algún aroma oriental 
que sirva también como relajante. 
Saca partido a los beneficios de la aromaterapia 
con maderas perfumadas, incienso o jazmín.


Una de las características propias de 
la decoración Zen es la ausencia de elementos 
que sobrecarguen el ambiente.
 Por eso es buena idea contar con muebles 
que sirvan para almacenar todo lo que 
normalmente queda a la vista: desde piezas 
que hagan desaparecer la televisión 
hasta cajones para material de escritura o revistas.