viernes, 30 de mayo de 2014

¡¡LEVÁNTATE Y ANDA-FACUNDO CABRAL!!


Levántate y anda.
levántate y anda, deja la cama donde te duermes con la multitud y sal a caminar 
por ti mismo, es decir, por lo único verdadero, es decir, por la vida, entonces 
despierto bendecirás a todos con tu alegría.
deja la parasitaria tribuna y entra a la cancha a jugar tu partido. deja de complicarte 
y complicar. detente y comprobarás que el sentido de la vida está en ella misma.
puedes llamar a cada cosa como quieras, pero todas las cosas, principalmente las 
que ni vemos, ni siquiera sospechamos, conforman este luminoso misterio 
que llamamos vida.
muchas son las cosas pero una la realidad. ¡ábrete!, ¡anímate!, aprende de todo 
pero ante todo de tí mismo, concéntrate en esto y te iluminarás y esa serena alegría 
te llevará de estadío en estadío, siempre en ascenso espiritual, intelectual y material, 
cantando, bailando y amando.
la alegría te hace sabio no las preguntas. ¿desde cuándo la obra tiene derecho 
de preguntarle al creador? sólo hace falta que te des cuenta de que eres parte 
del universo, entonces serás para ti y para los demás una constante inspiración. 
libre de todo lo que vivida, entonces tu vivir será un arte y en lo más profundo 
de ti esta la raíz de tantabelleza, sólo a partir de ti cada acto puede ser una totalidad, 
por eso no pidas más, vive más, ese es el secreto de la riqueza, por eso no debes 
seguir a nadie como un huérfano, sino seguirte como un hombre, entonces 
comprenderás que para vivir mejor hay que ser mejor.
vacíate constantemente, atento al momento, entonces las novedades serán constantes, 
es decir, te enriquecerás constantemente, entonces, tu espíritu volará. vacíate 
de pasado y te llenarás de presente, siempre rico cuando lo vives sin preconceptos. 
en el pasado te encierras con lo muerto, es una muralla que te separa de lo vivo. 
vacíate de pasado y volverás a ser un niño, es decir, un ser abierto a todo, receptivo, 
y por lo tanto en un constante juego, y el  niño está liviano porque está libre de 
recuerdos  y experiencias, porque no sabe nada, por eso goza todo, por eso todo 
lo excita, lo asombra, como el viejo no puede moverse porque sabe demasiado, 
porque recuerda demasiado, porque sus experiencias lo encadenan a preconceptos 
que lo privan de las novedades, entonces no hay presente, por lo tanto no hay vida, 
porque la vida está en el ahora mismo.
las viejas voces de tu interior no te dejan oír las voces nuevas que te llegan de exterior 
en el presente, que es todo lo que hay. y sólo cuando hay silencio interior se 
pueden oír  las voces del exterior. sólo en la quietud se puede sentir al eterno 
movimiento que nos rodea. sólo en la quietud comprobarás que la hierba, es decir, 
la vida, crece constantemente y tú eres parte de esa evolución aunque no hagas nada, 
y sólo tienes que entregarte para tener conciencia de este hacer sin hacedor, 
entonces te refrescará la espontaneidad.
el ego es el pasado, por eso es viejo y hace que todo te sea pesado. el ego es la memoria 
de lo que ya no es, por eso te priva de la espontaneidad, es decir, de la audacia, 
es decir, de un niño. el ego te hace sentir la ilusión suicida de que eres algo aparte,
 es decir, te ciega, te empobrece, te enfría, y en ese estado sufres a la soledad en 
lugar de gozarla, y en cuanto más sepas estarás más paralizado, no vivirás, sólo
responderás desde tu conocimiento, es decir, mecánicamente y responderás sólo 
al que tienes enfrente, no a la vida, y sólo por la razón, no por la claridad.
levántate y anda, deja la cama donde te duermes con la multitud y sal a caminar 
por ti mismo, es decir, por lo único verdadero, es decir, por la vida, entonces 
despierto bendecirás a todos con tu alegría.
deja la parasitaria tribuna y entra a la cancha a jugar tu partido. deja de complicarte 
y complicar. detente y comprobarás que el sentido de la vida está en ella misma.

puedes llamar a cada cosa como quieras, pero todas las cosas, principalmente las 
que ni vemos, ni siquiera sospechamos, conforman este luminoso misterio que llamamos vida.







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